Cada Objeto comienza con una Persona
Antes de existir una idea, un boceto o una pieza de piel, existe una historia. TAURO MÍO nace del deseo de honrar a las mujeres que han dejado una huella profunda en mi vida. No elegimos
nombres porque suenen bien. Cada nombre pertenece a una persona real, cuya presencia transformó mi manera de entender la fortaleza, la elegancia, la generosidad o el amor.
El comienzo
TAURO MÍO no comenzó con una bolsa.
Comenzó con la necesidad de conservar aquello que el tiempo no debería borrar.
Descubrí que los objetos pueden convertirse en testigos silenciosos de nuestra vida. Nos acompañan en viajes, conversaciones, proyectos y despedidas. Con el tiempo dejan de ser simplemente objetos, se convierten en parte de nuestra historia.
Por eso cada diseño recibe el nombre de una mujer importante para mí. Es una forma de agradecer, recordar y permitir que esas historias permanezcan.
Las personas son el origen más importante de TAURO MÍO.
Cada diseño lleva el nombre de una mujer que ha sido importante en mi vida. Pero la inspiración no termina en el nombre.
También aparece en la manera de vivir de cada una: su personalidad, su fortaleza, su sensibilidad, su forma de moverse por el mundo.
No intento convertir a una persona en una bolsa. La relación es más sutil.
Tomo aquello que dejó en mí y permito que esa memoria acompañe el proceso creativo.
Por eso cada pieza tiene una historia antes de tener una forma.
Los nombres importan
Cada nombre conserva una historia. El objeto es el Homenaje.
El nombre es la Memoria.
ANTONIA
MI GÜELITA
Fina y delicada, pero también fuerte y decidida. Inteligente, detallista, amable y divertida. Sus ojos estaban llenos de alegría y de vida. Parecía saberlo todo.
La recuerdo ordenada e impecable. Su estilo era silencioso, atemporal, combinable con todo. No necesitaba llamar la atención para hacerse presente. Así recuerdo también su bolso: una pieza que podía acompañarla siempre, con naturalidad.
Todavía puedo escuchar su risa y recordar sus manos frías sobre las mías, sus dedos largos y su piel clara.
Recuerdo su cocina, siempre llena de sabores que permanecen conmigo: sus tortillas de harina, su queso —cuya receta hubiera querido aprender— y esos postres simples que, al cerrar los ojos, todavía puedo saborear.
Y recuerdo las tardes en el porche, buscando un poco de fresco y
saludando a los vecinos que pasaban por ahí.
Antonia me recuerda que la delicadeza y la fortaleza pueden habitar en la misma persona.
COCO
MI ABUELITA
Coco era una mujer elegante. Su imagen siempre impecable, su manera de recibir, su gusto al poner la mesa y la importancia que daba a los buenos modales y a la educación forman parte de cómo la recuerdo.
Disfrutaba las compras, sus plantas, su casa, el tiempo con sus amigas y su jugadita semanal.
Recuerdo su comida deliciosa y sus cenas de Navidad. Algún fin de semana pintando sus uñas o ayudándole a maquillarse. Y sus collares colgados en la puerta, sonando cada vez que alguien entraba a su recámara.
En ella había cuidado por los detalles, gusto por las cosas bien hechas y una forma de elegancia que se expresaba tanto en su presencia como en la manera de hacer sentir a los demás.
Coco me recuerda que la elegancia también vive en los gestos cotidianos.
ROSE
MI MAMI
Esa mujer que siempre parece poder con todo y cuya sonrisa y alegría te acompañan mientras lo hace.
Tiene un empuje excepcional. Es fuerte, motivada, inteligente y graciosa. Siempre quiere hacerte sentir bien: recibirte en su casa, brindarte su tiempo, sentarse a platicar contigo o invitarte a comer algo delicioso.
Siempre está en movimiento. Haciendo, resolviendo, pensando en varias cosas a la vez, pero encontrando espacio para los demás.
Hermosa y con un estilo completamente suyo.
Recuerdo recorrer su clóset y acomodar sus zapatos pensando que algún día podría ponérmelos. Todos me gustaban.
Con sus bolsas era especial. Siempre tenían algo distinto: atemporales, pero con ese detalle inesperado que hacía que parecieran hechas a medida para ella.
Rose me recuerda esa forma de vivir: con fuerza y alegría, siempre en movimiento, cuidando a los demás y sin perder nunca aquello que la hace tan ella.
Descubre un diseño refinado
Artesanía en acción
Estilo audaz que se reconoce en cualquier parte
Calidad que se siente
Materiales auténticos, sin concesiones
Costura
El detalle que permanece
El Taller
Donde todo comienza
La Pieza Final
Cuando el último hilo se anuda, el objeto deja de ser materia y se convierte en algo que alguien llevará consigo. Eso es lo que hacemos.
Un objeto empieza a tener sentido cuando encuentra un lugar en la vida de alguien.
TAURO MÍO comenzó con bolsas, pero la idea siempre ha sido más amplia: crear objetos de piel que formen parte de la vida cotidiana.
Por eso hablamos de Leather Objects • Everyday Essentials.
Una bolsa puede acompañar el trabajo, un viaje, una comida, una tarde en la ciudad o un momento completamente ordinario. Su valor está precisamente ahí: en poder estar presente sin exigir protagonismo.
Un material con carácter.
La piel es parte de la inspiración porque nunca es completamente neutra.
Tiene textura, profundidad y carácter. Cambia con la luz, con el tacto y con el tiempo.
Me gusta que conserve señales de su naturaleza y que cada pieza pueda evolucionar de manera distinta.
No busco que la piel parezca perfecta. Busco que se sienta auténtica.